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UNO DE LOS NUESTROS

 

 

 

 

 

 

 

 

PROLOGO DEL ESCRITOR OSCAR BLASICA (EE.UU)

 

Entre las historias que sobre la mafia se han escrito, 'UNO DE LOS NUESTROS' es una película que resalta sobre todas. Y por una simple y sencilla razón... es una historia real. El protagonista desarrolla la trama que da vida a una cinta inolvidable, cuyo entretelón se lo dejo a la pluma de mi gran amigo Juan Sanchez De Toro, a quien nuevamente agradezco, de manera infinita, el privilegio de permitirme levantar el telón de la majestuosa semblanza a la que nos tiene acostumbrados, a nosotros los amantes del séptimo arte, quien de seguro nos brindará un análisis enciclopédico de un reparto espectacular conducidos magistralmente por la batuta del maestro Martin Scorsese.

El reflejo de la admiración por un estilo de vida que brinda los más grandes placeres, utilizando únicamente como herramientas la violencia, el crimen, la corrupción, la codicia, la brutalidad, todas éstas pasiones desenfrenadas que desembocan finalmente en la traición hacia los amigos más queridos; todo ello entremezclado en una superproducción, la cual merece el reconocimiento de todo buen cinéfilo amante del género 'mafioso'..., y secuela digna de la saga creada por el insigne padre de todas... "EL PADRINO".

Sin más que añadir, vamos a deleitarnos ahora de una lectura placentera donde nos adentrarémos detalladamente en lo mejor de una gran joya cinematográfica. Un fuerte abrazo a mi querido amigo Juan, con mi agradecimiento eterno por la apertura y listos para regresar en el tiempo. Volar y disfrutar una vez más, de los geniales buenos muchachos de... "UNO DE LOS NUESTROS".

 

 

 

 

 

La primera vez que vi "Uno de los nuestros" quedé impresionado por el realismo y crudeza de algunas de sus escenas. Me gustó mucho. La segunda vez me di cuenta que estaba ante una obra maestra. Scorsese reinventa el recurso del narrador en primera persona y consigue meternos de lleno en la película con la escena del maletero. La película resulta dura. Tan dura como divertida. El personaje más divertido es Tommy de Vito, el típico matón bajito con mala leche, magníficamente interpretado por Joe Pesci. No decir menos de Ray Liotta, simplemente maravilloso, interpretando a un un hombre que desde lo más bajo consigue llegar a lo más alto, para después volver a caer. Mención a parte, Robert De Niro, uno de los mejores actores de la historia, con permiso de Brando, que en esta cinta encarna a un mafioso sin escrúpulos, y cuya interpretación es soberbia. Este trío de actores, con Scorsese en la dirección suponen el pilar en el que se apoyan la interesantísima historia, el brillante guión, un elenco de secundarios excelentes, y una banda sonora grandiosa. Esta combinación solo puede significar una cosa. Una obra maestra absoluta.


Una escena dentro de un coche. Tres hombres...Uno conduce, los otros dos descansan. Se escuchan unos golpes, ¿que pasa?, ¿He atropellado a alguien?. Un pinchazo, puede que sea un pinchazo. Para y lo comprobaremos....Ahí esta el problema, en el maletero...Sigue vivo, pero por poco tiempo....Así comienza una de las mejores películas de la historia del cine. Una escena, que sin desvelar nada, es la clave de todo.

-"Que yo recuerde desde que tuve uso de razón quise ser un gangster." - Henry Hill.

Una de las frases que han quedado marcadas a fuego, en todos los que la vemos como obra inigualable. La película tiene escenas esplendidas y planos maravillosos...Por ejemplo... la entrada al club de Henry y Karen con ese plano secuencia, es Scorsese puro,  y así será durante el resto de la película dejando, el mejor retrato del mundo oscuro de la mafia.

Para definir a los personajes no hace falta hacerlo en profundidad: Paúl Cicero es el gran jefe, que no habla mas de lo necesario, con su sola presencia basta para mantener la calma en cualquier situación y su rostro hace el resto. Sorvino deja un personaje sublime, solo con gestos. Henry Hill y Tommy DeVito eran dos jóvenes que crecieron, metiéndose en ese ambiente, vendiendo tabaco y haciéndose hombres para convertirse cada uno en polos opuestos, pero amigos. Joe Pesci, merecido oscar por un personaje maravilloso, y Ray Liotta en el papel de su vida. Encarnando con toda la fuerza necesaria y sabiendo llevar un rumbo que Scorsese marco con precisión. Jimmy Conway como decirlo, Jimmy es esa clase de hombres que en las películas están al lado de los malos y De Niro, como siempre haciendo que el cine sea algo grande...

 

 

Pero los diálogos hablan por si mismos, mas que cualquier comentario que yo pueda hacer... Así que ahí va la definición perfecta:


-"Ahora cavarás el hoyo tú solo, vas a cavar el hoyo y lo vas a hacer tú solo, no pienso ayudarte"-


-" A mi que coño me importa, claro que lo haré yo solo, ¿crees que será el primero?, ni que fuera el primero que cavo "-

Martin Scorsese consiguió hacer, en mi opinión, la película perfecta sobre la mafia, y eso no era fácil, cuando siempre está presente la eterna sombra de la trilogía de EL PADRINO. Teje con maestría la magia hecha cine, con humor negro y buen ritmo narrativo, con pulso, fuerza y garra. Haciendo que una situación atípica se convierta en algo de lo mas normal. Dejando mi admiración y recuerdo a la obra de Coppola, me enamoró el uso que hace Scorsese de la voz en off, que había utilizado previamente, y volvería a usar después con Casino. Pero es en Uno de los nuestros, donde se alcanza el súmmum...aunque tratando un mismo tema,. todo film es diferente a otro, sin dejar por ello de ser puzzles de la misma historias. Recomiendo verla y que cada uno la valore, para mi es una obra maestra irrepetible.


Un pequeño repaso a unos cuantos momentos de quitarse el sombrero.
 

El recordado momento del restaurante...¿qué coño tengo de gracioso?, dime que tengo de gracioso. Aquí se produce una de las pausas mas tremendas que se pueda uno imaginar. La cara de Henry, el gesto de Pesci. Ambos Magníficos: -Oye, no bromees conmigo, Tommy- Será cabrón, me ha descubierto, casi se la pego. ¿Habéis visto como tartamudeaba? ¿A que estaba temblando? No sé que pensar de ti, Henry, seguro que no aguantarías un interrogatorio.

El momento cumbre de triunfo; el golpe a la Lufthansa, y la celebración.

Pero hay una secuencia, en una provocación, donde se hace algo que se paga duramente, El comienzo representaba ese momento critico. Liquidar a Billy Batts, uno de la familia. En ese momento, en ese maletero, se sella el destino de esos tres amigos. El primero, Tommy, pagara con su vida, después de que sea engañado haciéndole creer que será de la familia. Otra escena de valor máximo. El Segundo Jimmy, después de un ataque de rabia que paga un teléfono publico, una vez le han dado la noticia, se volverá mas paranoico, su mente ira en muchas direcciones distintas al mismo tiempo. Pasa de ser un amigo, a ser alguien de quien desconfiar. No faltan razones, ya que empieza a liquidar a todos los que dieron el golpe. El tercero, Henry, empezara a trapichear a lo grande con las drogas y a consumir mientras le derriten el cerebro


Le acompañaremos en un día frenético, con una banda sonora de lujo. Desde su salida de la casa con las pistolas, la continua obsesión con el helicóptero que le persigue que es una realidad, hasta que el cañón de un arma apunta a su cabeza:

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-"Si hubiera sido uno de los nuestros no habría oído nada, ya estaría muerto."-  !!!Inmejorable.!!!


¿Y que decir del final?. Pues que es exactamente como me gustaría que fuese: -"Soy un don nadie, y tengo que vivir el resto de mi vida como un gilipollas. Recordar a alguien especial para mi. y que se me quede sonrisa de cómplice."-


 

 

EL DIRECTOR

 

Martin Scorsese fue un niño asmático que escapaba de sus largas convalecencias mirando siempre más allá. Al otro lado de la ventana de su casa, recuerda que observaba a otros niños que disfrutaban de su energía, su salud y de los juegos. Pero cuando acudía al cine podía respirar más abiertamente; sencillamente porque cualquier mundo, cualquier vida era posible. Y aquel encantamiento le atrapó. “La infancia era esa época donde veía cine y soñaba con hacer cine; era mi obsesión”, ha explicado el realizador. Por eso, gracias a esa condena temprana pudo desarrollar una de las carreras cinematográficas más apasionantes, intensas, inteligentes, revolucionarias y controvertidas de la historia del cine. De la mano de uno de los grandes ‘padrinos’ del séptimo arte, el insustituible productor Roger Corman, recibió su primer encargo en 1967, 'Quién llama a mi puerta'., luego se adentró en los bajos fondos de su ciudad natal para rodar 'Malas Calles' con Robert de Niro y Harvey Keitel como protagonistas y, gracias a ella, su fuerte personalidad como creador comenzó a llamar la atención. Un talento que se confirmaría muy pronto cuando rodó su primera obra maestra: 'Taxi Driver'. Basada en un magnífico guión de Paul Schrader, Scorsese creó una película claustrofóbica y laberíntica donde se pone de relieve la angustia que produce sentirse apartado de la sociedad y a la vez inmerso en un mundo hostil de violencia callejera, camellos, chulos, y política barata. Contaba con una banda sonora inolvidable firmada por Bernard Herrmann quien, murió la misma noche en la que acabó la partitura. Después, en 1980, llegó su segunda gran creación: 'Toro Salvaje' , donde retrató el ascenso y la caída del boxeador Jackie La Motta, campeón de los pesos medios. Inmensa, fascinante en su propuesta estética y con uno de los mejores guiones jamás escritos, Scorsese fue capaz de conferirle al concepto de fracaso un significado absoluto con un acento hasta entonces desconocido y desconcertante. Todos los cinéfilos del mundo saben su filmografía, la cual está llena de grandes obras de culto y con dos actores fetiches para casi todas sus producciones: Robert De Niro y Leonardo DiCaprio, con éste ultimo se rumorea que quiere rodar la cuarta parte de EL PADRINO....esperemos que el proyecto vea la luz.

 

 



Fascinación es un término muy pertinente, porque “Uno de los nuestros” es una película fascinante, por muchas y muy variadas razones. Marchó bien comercialmente, y obtuvo excelentes críticas, aunque en la entrega de los Oscar de 1991 sólo se alzó con una estatuilla dorada, la correspondiente a la categoría de Mejor Actor de Reparto, que se fue con toda justicia para Joe Pesci. Me resulta difícil ser objetivo con “Uno de los nuestros”, porque es una de las películas, junto con otros títulos emblemáticos, que me apasiona, un film que se encuentra sin lugar a dudas entre esos famosos diez títulos que me llevaría a esa hipotética isla desierta de la que siempre se habla. Pero también pienso que existe un consenso bastante generalizado en considerarla como una obra maestra, porque consigue la excelencia en varios apartados: guión, interpretaciones, realización, montaje, banda sonora... La cosecha de 1990 fue buenísima con el tema de la Mafia: “La trilogía de El Padrino  y “Muerte entre las flores” de Coen Bros. “Uno de los nuestros” es una película sobre hombres que viven en la violencia. O, dicho con otras palabras, que han hecho de la violencia su forma de vida, han profesado en ella como si de una religión, absorbente, posesiva y salvífica, se tratase. Y desarrollándose en el seno de la Mafia, es inevitable e ineludible establecer algún género de comparaciones con “El Padrino”, aunque esta sea una propuesta muy diferente. El genial tríptico de Coppola y Puzo trata sobre la realeza del Crimen Organizado, sobre los complejos mecanismos de sucesión de esa monarquía, levantado por Vito Corleone y consolidado por su hijo Michael a base de sangre, sudor y lágrimas, pero Scorsese y Pileggi se han detenido mucho en estudiar a los mafiosos, a esa especie de proletariado delictivo al que pertenecen Henry Hill -(Ray Liotta)-, Jimmy Comway -(Robert De Niro)- y Tommy DeVit- (Joe Pesci)-.


“Uno de los nuestros” cumple al pie de la letra con aquel precepto cinematográfico que un buen día dijo el gran Billy Wilder:

- “Una película tiene que empezar con un terremoto, y después ir in crescendo”.-

 

¿Y que es, si no, esa escena inicial en la que tres sujetos que viajan de noche en automóvil?.... y son sobresaltados por unos golpes procedentes del maletero del vehículo, y detenido este en un paraje solitario, comprueban que el fulano que llevan detrás - y al que ya habían dado por muerto tras una espeluznante paliza - vive aun, de modo que descargan sobre su martirizado y agonizante cuerpo sus revólveres?. Scorsese pone en escena esta impactante historia a través de una majestuosa realización que en algunos pasajes nos deja literalmente con la boca abierta. Y como en él es habitual, la ilustra con una banda sonora arrancada de las mejores páginas de la música popular norteamericana en décadas y le echa a su guiso todos los ingredientes necesarios para envolvernos y atraparnos, hasta más allá del tiempo. Atravesaba entonces por su mejor momento creativo, por lo más esplendoroso de la madurez como artista y fabricante de imágenes y mundos, y consiguió que volviésemos a entrar en su restaurante, sentarnos y pedir lo más selecto de la carta, trasladándonos a Nueva York y Las Vegas.

 

 

Para mí "El padrino" representa la cumbre de las películas sobre el crimen organizado, son films irrepetibles, habiendo pasado a la historia del cine co0n letras de orto. En la trilogía se utiliza el marco de la mafia para narrar una espectacular tragedia griega, colosal, épica, que se ha hecho un hueco imborrable en mi memoria. No creo que "El padrino" sea la principal influencia de "Uno de los nuestros", pero siempre que veo Uno de los nuestros, tengo la sensación de que se trata de una leve revisión de aquella, despojándola de historia y haciendo todo un recorrido por los entresijos de la mafia... El resultado es monumental. Dejando de lado las cuestiones morales, Scorsese utiliza ese estilo poderoso, atractivo, fascinante para bucear por el reverso y el anverso de un imperio basado en el poder que tristemente ofrece la sangre, en lujos y derroches que se sustentan en incumplir unas cuantas leyes; en definitiva, en vivir espléndidamente a costa de que otros no vivan tan bien. Para esta guía, Scorsese coge como conejillo de indias a un perfecto Ray Liotta, y a través de él nos muestra todas las vivencias en este submundo, y todo lo que esto comporta. Para meternos en la historia, se emplea un apabullante montaje con la precisión de reloj suizo, y, sobre todo, la fuerza del retrato de De Niro y Joe Pesci, que tan pronto se nos hacen simpáticos como aborrecibles. No hay preocupación por describir personajes, algunos por sus miradas lo dicen todo... (absolutamente genial la escena de De Niro sentenciando a un pobre diablo con una mirada y unas caladas...de fondo “Sunshine of Your Love”. Barroca, excesiva, minuciosa, trepidante y genial. Ojalá Scorsese recupere proto su maestría en sus películas y vuelva el gran cineasta. Estemos ante una de las cumbres del cine de corte comercial hollywoodiense de todos los tiempos desde mi punto de vista.

 

El realizador despliega todas sus virtudes narrativas. Una de ellas es el manejo de la cámara, que baila al ritmo del filme y al ritmo de la impresionante banda sonora. Travellings, primeros planos medidísimos, planos secuencias interrumpidos. La cámara sigue a Ray Liotta y Lorraine Bracco, que entran en un restaurante por la puerta trasera, caminan por los pasillos hasta la cocina, esquivan todos los obstáculos que se suceden (el trasiego de los cocineros, las mesas, los camareros y sus bandejas), entran en el salón del restaurante, se detienen a hablar con un encargado; la cámara sigue a la mesa que lleva un camarero entre las demás mesas, todas ocupadas; Ray y Lorraine van detrás de la cámara y reaparecen en el plano para sentarse junto a la mesa que acaban de colocarle en un lugar privilegiado. Un casting inmejorable. Los castings se premian, pero con premios a otras categorías. Deberían premiar los castings de un modo más directo. Éste se hubiera hecho o se hubiera debido hacer con todos los galardones en 1990. Robert de Niro parece que lleve robando mercancías desde la infancia; Joe Pesci no puede no ser un cabrón tan violento en su vida real; Ray Liotta interpreta el papel de su carrera; Lorraine Bracco se debe poner excitada siempre que coge una pistola más allá de la pantalla; Paul Sorvino deja boquiabierta a la audiencia sólo con sus gestos; el resto de secundarios parecen sacados de la época y el ambiente al que pertenecen los personajes que encarnan. Las manos de Ray Liotta. Sería inconcebible que Scorsese no hubiera hecho hincapié en la interpretación con las manos al dirigirse al reparto. Me lo imagino insistiendo durante todo el rodaje en la importancia del movimiento de manos para expresar el ritmo de la vida de estos mafiosos y acompañar y complementar al ritmo de la obra. Todos los actores están fabulosos en sus movimientos de manos. Pero destaca sobre todos ellos Ray Liotta. Emulando a De Niro metiendo dinero en los bolsillos de las camisas de todos los trabajadores del restaurante; tocándose la cara para expresar emociones; cogiendo un pitillo y llevándoselo a la boca; y, sobre todo, amasando las albóndigas, llevándoselas de una a la otra mano con el pensamiento clavado en el helicóptero que surca el cielo.

Trepidante thriller en el que no dejan de suceder cosas, siguiendo la línea marcada años antes por El Padrino. En este caso, otro italiano, Scorsese, nos traslada a la pantalla de forma magistral una sensacional historia autobiográfica de Henry Hill, un hombre con sangre medio irlandesa y medio italiana, cuyo mayor deseo es el de aspirar a ser un gangster y así lograr poder, respeto y dinero. La película nos desgrana paso a paso su camino y ascenso dentro de la mafia italiana durante varias décadas, con una vida muy agitada llena de sangre, juego, dinero, sobornos, drogas...Es un film muy dinámico, con situaciones no aptas para melancólicos o románticos, muy fuertes, que describen con total claridad y sin reparos lo que significaba ser un gangster, sus pro y sus contras. Se puede disfrutar de un Robert De Niro extraordinario de nuevo con una de sus mejores parejas de baile, Joe Pesci, que también está a un nivel altísimo en su papel de lunático y enfermizo asesino.
Scorsese se muestra sensacional, invitándonos a entrar en un mundo peligroso y haciendo que no queramos salir de él, consigue la atención del espectador hasta el límite de hacernos pasar dos horas y media gozando y sin ningún tipo de cansancio, lo que demuestra un ritmo narrativo excepcional.
 

-"·Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gángster "-.

Así sin más, empieza esta trepidante película del cine negro y la mejor de la magnífica filmografía de Scorsese, con unos títulos de crédito iniciales que nos advierten del ritmo, y la intensidad de lo que el espectador está a punto de presenciar. Scorsese convirtió la historia de Nicholas Pileggi, en una película excepcional. Debido al éxito que supuso esta película, posteriormente decidió llevar a la pantalla otra de las novelas de este escritor, "Casino", y aunque mucha gente afirmó que las similitudes eran excesivas yo pienso que quien las ha visto, puede darse cuenta de que se trata de dos historias totalmente distintas, aunque llevadas a cabo por un mismo equipo. Es natural que existan algunos pequeños detalles, huellas inevitables del director, porque ante todo Scorsese es un gran autor, un excelente creador, con un estilo propio, y original, estilo que plasma en cada una de sus obras. "Goodfellas" es una película que tiene como narrador a la violencia en sí. No creo que sea una película violenta, simplemente se sirve de ella para contar una historia, la de los chicos listos de la ciudad, y no nos la muestra como algo sin relación o sin sentido: es una violencia que tiene su propio protagonismo, que es necesaria puesto que sin ella no podría encontrar el lazo que uniera las vidas de estos "buenos chicos". No se trata de la violencia gratuita de muchas películas americanas. Ésta es el hilo conductor de este vertiginoso relato, del ascenso y descenso a un mismo sitio: a ese sitio al que nadie quiere pertenecer pero por el que todos sienten curiosidad. Es una historia de la que el propio director conoce bastantes detalles puesto que tuvo que pasar su enfermiza infancia en uno de los peores barrios neoyorquinos y estaba acostumbrado al ambiente de las malas calles de la ciudad.

 

 



Este lado prohibido, el que separa la rectitud de la delincuencia, es la serpiente que habitualmente tienta a muchos de los personajes de sus películas. Uno siente curiosidad por entrar en ese lado tenebroso que tan bien nos retrata con unos movimientos de cámara y una técnica de montaje de una calidad extraordinaria. Una vez dentro, intenta justificar o hacer comprender el por qué de actuar así, el por qué de esa violencia necesaria, y es que eso te convierte en uno de ellos, o ¿acaso la gente quiere pasar desapercibida?, la gente no quiere ser un "don nadie", quiere respeto, lealtad, protección, y en realidad es eso lo que buscan estos personajes, separarse de la escoria que se mata trabajando honestamente por un ridículo sueldo, de esas caras sin nombre que vagan por las calles de Nueva York. Ellos necesitan sentirse distintos, tener más dinero, poder, influencia, sentirse respetados... y eso lo consiguen uniéndose a "ellos". Se creen intocables, pero en realidad actúan de modo cobarde en muchas ocasiones, puesto que aunque se repitan a sí mismos los códigos de fidelidad por los que están unidos unos a otros, simplemente saben ganarse ese respeto actuando por encima de los demás, y se sienten muy valientes con un arma en la mano, cuando en realidad muchas veces no quieren pararse a pensar en que han acabado así, por esa obsesiva idea de ser distintos, y lo que ocurre, es que no tienen las suficientes aptitudes como para sobrevivir en el mundo real, que también es cruel, no sólo lo son ellos, y en ese mundo, no saben defenderse, por eso necesitan asegurarse de que están perpetuamente protegidos por "la família".  Se han vendido por conseguir ese toque de distinción, por ganar esas miradas asustadas de la gente que no osa discutir con ellos el más mínimo problema, por subir esas escaleras desde las que contemplan a los diminutos y descerebrados seres humanos que intentan mantener una convivencia pacífica en una ciudad donde todo el mundo parece estar loco. En "El Padrino", se omitió la palabra mafia en el guión de la película, cosa insólita cuando todos sabíamos perfectamente que la família Corleone no se dedicaba a la venta de cosméticos. Todo ello para evitar polémica ... Pero aquí la palabra se nombra a los cuatro vientos cuando Robert De Niro entra en escena, aparentando tener unos veinticuatro años, pero la película fuera un desfile de figurines, es más "Uno de los nuestros" no tiene ningún fallo, así que si intentas buscar en estas líneas alguno, me parece que tendrás que dejar de leer esto. Hollywood por aquel entonces aclamaba la maravillosa interpretación de De Niro en la película "Despertares", y parece ser que no veían mérito alguno en este increíble trabajo como gángster. Pero ya sabemos que allí, es necesario, representar de vez en cuando algún papel tipo "Rainman", para que te hagan caso. Él no es el protagonista de esta historia, que ya es raro debido a la increíble amistad entre Martin y Robert. De Niro, por aquel entonces era conocido como "Bob el de el nó", debido a que solía negarse a interpretar muchos de los guiones que llegaban a sus manos. Pero yo me pregunto, si es tan exigente, y busca minuciosamente un guión de calidad ¿cómo pudo realizar aquella película que todavía intento olvidar llamada "Nunca fuímos ángeles"?. Bueno, hasta el más perfecto comete errores alguna vez... igual le debía dinero al director, aunque él dice que lo hizo por amistad a Sean Penn. A lo mejor lo entendí mal y dijo por un chantaje que le hizo Sean Penn, porque conociendo la fama y reputación de este buen muchacho tampoco me extrañaría nada. La amistad entre De Niro y Scorsese se inició hace muchos años, cuando ambos eran prácticamente desconocidos y decidieron probar suerte con "Malas calles". Parecía que Harvey Keitel iba a ser la mano derecha de Scorsese, debido a que en aquella película representaba un papel en el que se plasmaban algunos datos de la personalidad del director. Al final, acabó siendo la mano izquierda, puesto que la mayoría de los papeles protagonistas quedaron reservados automáticamente para De Niro.

A lo largo de su filmografía podemos observar el progreso de su carrera, la perfección que ha ido adquiriendo con el dominio de las cámaras, del montaje... Es un perfeccionista hasta los límites, cosa que irritaba a algunos de sus compañeros. Si una sola palabra de lo escrito en el guión no salía como él quería estaba dispuesto a decirle a la productora que abandonaba el proyecto, cosa que casi hace con "Toro Salvaje". Quizá lo que más sorprende es precisamente esto, que no haya contado más que con su propia ayuda y haya sabido crear este pequeño universo de personajes tan extraños, que han marcado tanto desde los años 70 y aún hoy, y que todo esto lo haya conseguido simplemente viendo cine, cosa que puede alentar a cualquier persona que sueñe con ser un buen realizador algún día.

 


En "Uno de los nuestros", Ray Liotta, narra la historia de la vida de Henry Hill. Él tenía claro desde pequeño que quería ser uno de ellos, de hecho renuncia a todo lo que tenía, para pertenecer a esa mafia. Joe Pesci, es el loco del film y por su interpretación le concedieron el oscar como actor secundario. Es el más irascible, violento, y estúpido de todos. Está tan convencido de que a pesar de su pequeña estatura es uno de los hombres más grandes de la ciudad que se olvida de que en su juego hay unas reglas que jamás deben incumplirse. Eran tan sencillas que como no tiene el cerebro en condiciones normales, no es capaz de recordar que nunca se debe matar a nadie de "la família", pero eso a él le da lo mismo. Si alguien le insulta, cree que tiene derecho a matarle salvajemente, incluso aunque haya muerto da lo mismo, hay que seguir golpeándolo no vaya a ser que pueda sentir algo... Todos le tienen miedo... Nadie sabe de lo que es capaz de hacer, ni hasta dónde va a llegar. Es capaz de matar a un muchacho porque no le ha traído su bebida cuando se la ha pedido, o de asesinar a golpes a un antiguo compañero que le recuerda los viejos tiempos. Tiene que hacerlo porque necesita llamar la atención de algún modo. Jimmy es el ejemplo que todos siguen, ese padre que quieren tener, el modelo a alcanzar, con un historial inigualable, de asesinatos y robos, que le hacen ser igual o más temido que Pesci. Él disfruta robando, la cantidad que sea, pero necesita robar, aunque a veces no escogerá el equipo adecuado y es posible que le traigan algún que otro problema. Pero ¿qué más da? Él estará tranquilamente en la barra de un bar, cuando nadie percibirá en su mirada penetrante que no sólo está tomando una copa: él está contando cabezas, sus cabezas, a las que iremos descubriendo mientras Eric Clapton toca los últimos acordes de "Layla". Paul Sorvino, está espléndido en un papel sencillo, pero realmente convincente. Él es el punto de unión de toda esta fauna. No es un hombre de palabras, ni siquiera de acción, pero es él quien mueve los hilos a través de este selecto clan de marionetas que tiene rendidos a sus pies hasta que la muerte los separe o hasta que se maten unos a otros. Lorraine Bracco, es la esposa de Henry, y realiza una interpretación suprema como Karen, la esposa que decide probar suerte en este mundo, que la va a separar de la pobreza con la que ha vivido todos estos años. Se casará enamorada, pero ese amor, se irá desvaneciendo al mismo ritmo que el resto de los personajes se van hundiendo. Henry la engañará con varias mujeres, pero él puede hacer eso, ella tiene que entenderlo, estaba permitido, pero no el divorcio. No son animales. Ante todo hay que guardar las apariencias. Podrían haberla matado, sí, hubiera sido lo correcto para que no contara a un juez lo que en realidad estaba pasando, pero no divorciarse. Eso no es ético. Karen no es tonta, y sabe que no puede dejar que esas otras mujeres le quiten a Henry, esa fuente de ingresos que la ha situado en una posición social más que elevada. Además si algún día ocurre algo, ella no sabe nada... sólo era una estúpida que creía que su marido trabajaba en una empresa de construcción. O ¿acaso iba a dejar perder todo ese poder por una prostituta que se acostaba con su marido?.


 


La cárcel, el miedo, la traición... y sobre todo el pilar fundamental de muchas de las obras del director: la redención del personaje protagonista. Ese arrepentimiento típico del cobarde que cuando se ve apurado ya no se acuerda de aquella fidelidad que juró hace décadas, que es capaz de borrar ese mal sueño por volver al anonimato por miedo a algo con lo que siempre ha estado jugando: la muerte. A ritmo de canciones de los años 60 y 70, "Uno de los nuestros" es la historia de unos chicos que jugaron a ser héroes, a defender a aquellas personas que no podían contar con los servicios de la policía, aquellos chicos, que a los trece años ganaban más dinero del que podían llegar a gastar. Es la historia al mismo tiempo de un sueño, un relato violento, con unos personajes fuertes y a la vez débiles, grandes y pequeños, que juegan con una ruleta de tentaciones peligrosas, una fama: -"para mí ser gángster, era muchísimo mejor que ser Presidente de los Estados Unidos "-, que puede que les destruya para siempre, y que les devuelva al lugar de donde quisieron salir: al lugar donde nos encontramos las personas normales, al anonimato, a la monotonía y al aburrimiento, ese lugar donde nos encontramos y del que muchas veces queremos salir, sólo que no sabemos cómo. Ellos nos muestran la vía que escogieron, y así acabaron, pero el reto en el que nos encontramos nosotros, es saber encontrar la salida adecuada, y no siempre es una tarea fácil, por eso a veces es mejor seguir soñando...

 El relato focaliza la atención en la vida de la mafia, que somete a análisis como grupo organizado y jerarquizado. Lo presenta ligado a códigos de conducta anacrónicos y estrictos, con ambiciones económicas y de grupo y con problemas de cohesión desde que los lazos familiares se ven sustituidos cada vez más por relaciones de utilidad e interés. Es un retrato de delincuentes a partir del estudio de la vida diaria de los mismos. Presta atención a las relaciones interpersonales entre los miembros del grupo, los de éste y los de grupos afines o paralelos y otros. También explica los temores y angustia que acompañan a los criminales, siempre sujetos a riesgos altos de condenas de prisión, venganzas sangrientas de los grupos afines y represalias.…La cinta avanza a un ritmo rápido e intenso, vigoroso y lleno de energía. Expone sin aspavientos hechos terribles, que dibuja con contención realista e impresionante precisión. Retrata los ambientes que envuelven a los gángster con una fuerza y dureza pocas veces conseguidas. Desgrana procesos de degradación y de autodestrucción en términos que penetran en el ánimo del espectador y hielan el alma. El relato se desarrolla evitando las connotaciones míticas y épicas, al objeto de componer una descripción convincente y sincera, exenta de adornos ociosos o distorsionantes. Las acciones execrables, en más de una ocasión las desmitifica y relativiza mediante el uso de esteticismos que amplían los relieves del relato y evitan idealizaciones de las que Scorsese no es partidario. Critica y condena la vida mafiosa sin rodeos y sin disimulos.
 

 


“UNO DE LOS NUESTROS” es una de las recreaciones más sinceras y efectivas que se hayan hecho sobre un sistema de vida que golpea duramente a los EEUU y a muchos otros países, desde hace largos años. “UNO DE LOS NUESTROS” es una película terriblemente dura, pero vale la pena que sea vista por todos, en especial, por aquellos que han considerado la posibilidad de caminar por esa clase de jardines. Scorsese se cuida muy bien de poner en la balanza las rosas y las espinas. "UNO DE LOS NUESTROS", es para mí, la mejor película de Martin Scorsese, dejó el listón tan arriba, que después de verla, pocas de sus obras han logrado estar a su nivel. Resumiendo: Scorsese tiene obras maestras...y esta es una de ellas. Justo por eso, por esa capacidad, debe exigírsele siempre el máximo. En Uno de los nuestros hay escenas que figuran en la historia del cine. Rodadas con intensidad, son la cima de la tensión que marca toda la película. Uno de los nuestros es una de las mejores películas de la historia del cine....

 

SIEMPRE RESPETANDO LA EXCELENTE TRILOGÍA DE EL PADRINO